viernes, 9 de abril de 2010

Una buena idea (Parte final)

¿Qué tal lectores? Sean bienvenidos a la tercera y última parte de mi platicadita con Dios, para los que no hayan leído las partes anteriores, sólo deben localizar en el extremo inferior-izquierdo de su pantalla una flechita señalando hacia el suelo, presionen esa flechita hasta que las entregas anteriores aparezcan mágicamente; los demás por favor esperen mientras sus compañeritos (más ñeritos que compas) terminan de leer.


                                   Mientras esperan


 ¿Ya están todos? Buuueno, comenza… ¿qué?, ah. Lectores sean tan amables de esperar  un poco más en lo que el señor estoy-en-internet--mientras-meriendo alcance al resto del grupo. Ta rá rá, Tan tá tá…¡Muévete cabrón¡ ¡Tienes a medio foro esperando chingadamadre¡ Detesto a los que comen y navegan, me parece peor hábito que masticar con la boca abierta o sentarse a la mesa sin camisa, y no me importa que los que lo hagan tengan su grupito en Facebook, el que tenga dos millones de miembros no quiere decir que este bien hecho. 
¿Ya? Gracias tesoro, ahora límpiate la boquita, eso. Ya estamos listos.
Ahora sí, atención todos los cromosomas xx y también todos los xy, porque verán la parte final de mi charla con Dios, y déjenme decirles que fue una cosa a calzón quitado, de hecho, para que disfruten de la lectura al máximo, les recomiendo quitarse los calzones.

Quedamos en que comenzaba mi ronda de preguntas.


Su Humilde Servidor: Seré sincero, su comportamiento en la Biblia es algo grosero, incluso me atrevería a decir que es ojetesco, uno llega a pensar que usted es el villano de la historia ¿Se arrepiente usted de haber hecho lo que hizo?.

Padre Nuestro Que Está En El Cielo: ¿Qué carajos es la “Biblia”? No me suena, no me suena, ¡pero claro¡ El folletín aquel que causa tanto revuelo; te diré que no me gusta para nada, exagera mi problema de alcoholismo y es muy insensible con mi bipolaridad, y yo admito que cuando pierdo los estribos me da por desmadrar y todo eso; pero de ahí a pedir sacrificios y que luego castiga a fulanito y que cógete a menganito y luego que este wey es tu hijo ¡Por favor! 
Por otro lado tiene sus partes entretenidas, la historia del greñudo amable está cotorra y tiene sus partes cachondonas, lo que en verdad me molesta es que la tomen de excusa para andar haciendo sus pendejadas, si perdonas mi lenguaje, pero es que en verdad me encantaría decirles unas dos o tres cosas a esos sujetos, pero será cuando tenga un poco de tiempo libre en mi agenda.

SHS: ¿Su agenda eh? ¿Eso quiere decir que usted no tiene control sobre el tiempo?

Él Único: Mmmm (se rascó su culibarbilla) Buena pregunta para un insignificante montón de ADN, buena pregunta que por supuesto que tiene explicación, sólo que es algo larga y complicada; el tiempo no es problema puesto que estamos en mi despacho, pero puede que el asunto sea muy técnico para ti, o dime que tanto sabes de Física Poscuántica Cuatridimensional Descomprimida.

SHS: Digamos que lo puedo escribir sin faltas de ortografía, y nada más.

El Chistosito Mayor: Que pena, la verdad es que es muy interesante.

SHS: ¿No me lo puede explicar sin las partes cuatridimensionales?

Maradona: No, sin la parte cuatridimensional en vez de ecuaciones se forman obscenidades.

SHS: Por mi no hay problema.

____: Siguiente pregunta.

SHS: ¿Cómo fue trabajar con Gea?

Diosito: ¡Oh Gea! Demonios, como la extraño, un ente especial sin duda alguna (Cien de sus ojos se perdieron en la nostalgia, otros cien se entrecerraron con lujuria de albañil) Trabajar con Ella es inolvidable, toda una profesional, aguantaba incluso mis desplantes, recuerdo que discutíamos mucho, Ella es de las que se toman las cosas con calma y Yo soy muy desesperado, no sé ni como sacamos la cosa a flote; recuerdo una ocasión, cuando apenas estaba empezando una era geológica, la evolución de las especies no se estaba dando como yo quería así que andaba de un humor de los mil demonios, tomé como excusa la extinción de una especie bastante inútil de salmones y le grité-¡Como es posible que ya han pasado millones de años y nadie en el puto planeta tiene pulgares aún¡- fui un patán, lo admito, Ella sólo me echaba esa mirada de lujuria maternal que tanto la caracterizaba y me decía- Cálmate, cal-ma-te.- y luego me acariciaba los rostros con sus manos terrosas, ese perfume de cannabis que siempre se ponía me hacía recuperar la calma. Buenos tiempos, ay.
Pero desgraciadamente todo se termina, después de colaborar otro par de millones de veces me dijo que quería hacer supernovas, me deseó la mejor de las suertes y se despidió; quedé  devastado, y no creo tener que decirte lo que hago cuando estoy devastado.

SHS: ¿Creó el reggaeton?

Su Alteza Serenísima: No, eso fue mucho después, una vez que me dió infección estomacal, lo que hice en aquel entonces fue hacer llover sapos y serpientes y creo que le prendí fuego a unas ciudades, no recuerdo bien. En ese entonces yo bebía mucho.

SHS: ¿No la ha vuelto a ver?

The Fucking Boss: No, pero he escuchado que se retiró hace poco y puso un hoyo negro; también me dijeron que ya no es hermosa como antes, que la cara se le erosionó, para ser sincero no me gustaría verla más, prefiero quedarme con el buen recuerdo.

SHS: No le conocía esa faceta sentimental Señor, debería dejarla salir más a menudo, haría maravillas por su imagen con la comunidad atea.

Mon Dieu: Los ateos, como no tomarlos en cuenta, me caen bien esos muchachos, suelen pensar más en mí que los creyentes, incluso más que ese muchacho ¿cómo se llama? ¿Pata o Pafa? No recuerdo bien su nombre, pero usa un sombrerito gracioso.

SHS: El Papa.

Cuadratura del círculo: ¡Ese mero! a toda dar ese chamaco, pero no creas que es mi  favorito ni nada,  me acuerdo de él por su gorrito y por lo bien decorada que está su casa, también porque organiza la mejores fiestas. (Marcando el ritmo con sus tenazas viscosas) ¡Chá-chá-chá! ¡Amén!.

SHS: ¿Entonces siente preferencia por los ateos?



Grande-Grande-Grande: Para nada, de hecho algunos son bastante odiositos, lo que pasa es que rezan menos, y no me hagas hablar de lo me pasa cuando la gente reza (Movió las pezuñas como diciendo “por favor”).

SHS: Disculpe pero es mi deber como entrevistador responsable que soy…

Papá de Abraxas: Bueno ya, bueno ya; cuando ustedes muchachos del demonio (es un decir) se les ocurre rezar con sus manitas juntas y rodillitas en el suelo, o quieren demostrarme “x” cosa sacándole el corazoncito a una virgen piojosa, cuando hacen eso a mí me zumban los esproncios.

SHS: ¿Esproncios eh? ¿puedo ver sus esproncios?

Pasado, presente y futuro: Para verlos necesitarías un tercer ojo.

SHS: ¿Me regala un tercer ojo?

Ecuación Suprema: No.

SHS: Gracias. El punto es que no le gusta que le zumben los esproncis.

El qué usa soles como mancuernillas: Esproncios.

SHS: Esos, ¿qué le zumban muy feo?

Ya sabes quién: Para que te des una idea, imagina que una fuerza imparable impacta en la esencia misma de tu vitalidad.

SHS: Es como una patada en los wevos, comprendido.

2+2=?: Siguiente pregunta.

SHS: Siguiente y última, y es sólo una pequeña duda, ¿usted es el verdadero, o sea EL VERDADERO? ¿Ó me está chamaqueado?, porque si usted no es el verdadero mis lectores se van a enojar mucho.

¿?: Mmmmmm…mmmmm…Mira, no creo poder contestarte esa pregunta, pero te diré que podemos hacer, ¿dónde están tus lectores?.

SHS: De hecho todavía no existen.

¿?: Ay olvídalo. Mejor mira ahí (señaló ahí)

SHS: (Volteando hacia ahí) ¿Para qué? ¡ay Cristo!

¿?: Dime que ves.

SHS: Pus veo a mis lectores.

¿?: Ajá, ¿qué me dices?

SHS: Pues que más de uno tomó en serio eso de quitarse los calzones.

¿?: ¿Sólo eso? ¿No tienes nada más que decir?

SHS: ¡¿Hay mujeres leyendo esto?!

¿?: Ach. Olvídalo, lectores, en nombre de este baboso les doy la despedida y esperamos hayan disfrutado de está entrevista, disculpen si les quedó la duda sobre mi verdadera identidad, pero para compensar les propongo esto: Por cada comentario que hagan yo le mando una jaqueca al tarado este, si llegamos a los cien comentarios lo vuelvo esquizofrénico. ¿Juega?

lunes, 5 de abril de 2010

UNA BUENA IDEA (Segunda parte)

Para todos aquellos que son demasiado güevones para usar el mouse y leer la primera parte: Resulta que por razones vagas se me ocurrió hacerle una entrevista a Dios (o dios). Después de un trámite que resultó más complicado que sacar la credencial de elector pero más fácil que sacar los permisos para abrir una charcutería, me dieron una cita y esperé eternidades mi turno de dialogar con Él.
Para las dos personas que estaban esperando esta segunda parte: Dejen de mentarme la madre por favor, me dio jaqueca y me está sangrando la nariz.
Continuamos.


Pues sí, entré a al cuarto de entrevista, el cuarto tenía una decoración digamos, minimalista. No. Disculpen, creo que más bien me encontraba en el Vacío, por eso el cuarto se veía algo vacío. Estábamos Él, el Vacío y yo; también había una mesa de café con galletitas, pero no me atreví siquiera a tocarlas, cabe decir que Él tampoco me ofreció.
Ni un momento dudé si quién estaba frente a mí era el Verdadero, de inmediato se podía percibir todo el palpitar del universo en la habitación, toda la majestad de la vida presionaba mi pecho, la vida y la muerte se volvían irrelevantes, los segundos, los minutos, las horas, los años desaparecieron, simplemente desaparecieron; todo eso me hizo sudar un poco, así que me quité el saco y desanudé mi corbata, las manchas de sudor se notaban bajo mis axilas pero fingí que no pasaba nada.
Luego escuché su voz, una voz que sonaba a millones de generales gritándole a todo pulmón a un soldado raso para que se fajara la camisa; con esa voz me dijo amablemente - Hola, toma asiento por favor- por supuesto obedecí, después hubo un momento sin tiempo, pero aún así  muy largo, de silencio incómodo, debido principalmente a que lo único que hice después de sentarme fue tener la mirada perdida en el infinito y babear un poco. Cuando recobré la consciencia me preocupé mucho, apenas comenzaba la entrevista y ya la estaba arruinando, me dí cuenta que la única manera de salvarla era con uno de mis legendarios chascarrillos:


Su Humilde Servidor: Este...bueno...no se vaya a ofender, pero...es más bajito en persona, je-je-je (Moví las cejas en un patético intento de parecer simpático)

El Supremo Creador: ...

SHS: Esté...perdón por eso, me pongo un nervioso ¿sabe? Debería relajarme como usted, tan tranquilo, tan digno; luce bien, si me permite decirlo, de hecho, diría que luce divinamente... !Divinamente! ja-ja ¿Entiende? (Moví las cejas otro poco, luego traté de conquistarlo con mi mejor sonrisa de vendedor jeringas usadas)

Alfa y Omega: ...

SHS: ¿Usted es algo serio verdad? (Comencé a sudar frío, me dieron tics en el ojo) ¿O acaso es su primera entrevista y está nervioso? !Relájese! No es que sea el juicio final o algo así, ja-ja-ja, ¿Entiende? Juicio Final, porque usted es...

Tú Padre y Tú Madre:(Mirándome fijamente con su doscientos ojos vidriosos) Para de mamar por favor.

SHS: (Cagándome en los pantalones) Sí señor. Perdón señor.

Mr. Omnipotente: Bien, ahora, quiero que todo quede bien claro.(En ese momento me señalo con su tentáculo) Primero que nada: nada de preguntas personales, mi vida profesional es una cosa y mi vida privada es otro ¿ajá?

SHS: (Aún con los pantalones cagados) Sí.
 

Señorita Eternidad: En segundo lugar: No quiero que me preguntes nada relacionado con el sentido de la vida, nada de (con voz de niña malcriada) ¿de donde venimos? ¿a donde vamos? ¿quiénes somos? (Regresa a su voz habitual, la que afloja esfínteres) En cuanto preguntes eso o algo parecido, se acabó la entrevista, sin excusas.

SHS: Claro, claro (Taché todas las preguntas anotadas en mi libreta y luego di un suspiro que sonó como el llanto de mil filósofos)


El Mero Mero: Tercera y última:(Entrecerrando sus cuatrocientos ojos con cejas) Tú pinche pececito (Hizo un ademán despectivo con su ala de plumas de marmól color terracota) no está en el Cielo. ¿Entiendes?

SHS: Por supuesto. !Puff! Claro que entiendo, desde antes de llegar aquí lo sabía, no tengo ocho años (Contengo tres litros de lágrimas) Ejem...Primera pregunta...ehh...¿Me permite un momento? Con eso de que nada de preguntas sobre la vida, pues me dejó un poco desarmado, usted sabe ¿no?

Quién te mira mientras duermes: Claro que lo sé, yo lo sé todo ¿sabes?

SHS: Mmmm...¿cuanto tiempo tengo para hacer la entrevista?

Eric Clapton: Toda tú vida. Tú jodida vida, si me permites decirlo (revisa sus veinticinco uñas).

SHS: Mmmm...si, gracias. Ya tengo mi primera pregunta...

∞: Dispara. (En ese momento no me dí cuenta de que Él no estaba sentado, creó un asiento de anti-materia y acomodó sus millones de piernas peludas con dificultad) Detesto estos asientos ¿sabes?  Pero me dijeron que si quería mejorar de la espalda tenía que usarlos, ya sabes como son los médicos. (Tardó otro poco para colocar sus setecientas nalgas) Ahhhh, ya está, comienza por favor.

La verdad es que todavía no estaba preparado, pero con eso de que tenía toda mi vida para hacer la entrevista, mejor era empezar ya...
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