México, D.F. lugar donde viajar en metro y ser sodomizado puede llegar a ser lo mismo, lugar donde es peligroso manejar sobrio, lugar donde vemos al tiempo pintarnos el dedo mientras estamos atascados en el tráfico, lugar habitado por un montón de lunáticos, salvajes, chúntaros, jijosdesú, malandrines y viejas argüenderas, lugar donde el smog resulta más denso que una pared de aceite; a pesar de todo lo anterior, debemos admitir que está ciudad también tiene sus defectos, a veces tenemos que enfrentar una que otra dificultad, como por ejemplo, tener que buscar un buen lugar para comer; y eso que según las estadísticas del Juvenil Instituto de Ambulantaje Alimentaje y Libertinaje (JIAA), en el distrito hay quince fritangueras por cada ocho habitantes, y la cifra se duplica cuando hay partido.
Visto así es evidente que el problema no es la cantidad de changarros, sino la calidad, y si ustedes, al igual que yo, son estudiantes semi-pránganas, la cosa puede llegar a se un dolor de cabeza; por eso decidí hacer este modesto listado de lugares agradables para el mastique, admito que los lugares que leéran no son precisamente restaurantes, tampoco fondas, mucho menos changarros, para ser precisos, los siguientes lugares son Tragaderos, todos descubiertos tras una agotadora jornada de excursión culinaria, difícil pero satisfactoria, chequen esto:
Barbacoa del "Cachetón"
¿Cómo llegar? Tomen el viaducto Miguel Alemán con rumbo al aeropuerto, sigan hasta que lleguen a un retorno en W, ustedes agarren así ¬ y sigan derecho hasta llegar a una esquina donde de un lado hay un OXXO y del otro hay un OXXO también, ahí verán una avenida que va todo hacia arriba, pero ustedes vayan hacia abajo, dos cuadras después encontrarán un camellón, ahí es.
¿Qué dan? Barbacoa de hoyo, de pollo y en bollo, se sirven las mejores coca-colas del rumbo.
¿Qué hay del ambiente? Un lugar excelente para desayunar, el ambiente es amigable gracias a que la mayoría de los clientes están demasiado crudos como para armar problemas; el antes aludido "Cachetón" es un viejo decrépito que tiene la costumbre de despachar en completo estado de ebriedad, su físico se distingue por no tener cachetes por ningún lado, pero lo importante es que el señor es una especie de Paganini de los barbacoyeros, un virtuoso, la única manera de describir lo que hace es con onomatopeyas: CLAP CLAP CLAP CRUNCH FUP FUP FUQUIOBO?.
Cuando dije que era un virtuosos no exageraba, el vejete trabaja completamente etilizado, además lo hace al ritmo de las cumbias más barrio de este lado del río Churubusco y encima de todo lleva correctamente las cuentas de todos los clientes, su única ayuda es un chamaquito con panza de perro y unos ojos que ya han vivido como adultos. En cuanto al sabor, !ay compitas!, digamos que el paladar recibe un masaje con final feliz, también se recomienda el consome, que en el peor de los casos quita las angustias.
Calificación: Siete tacos de maciza y tres de panza.
Cócteles y licuados "Del Jardín"
¿Cómo llegar? Vayan a Cabeza de Juárez, desde la oreja izquierda del susodicho busquen la copa de un mamey, luego vayan hacia él.
¿Qué dan? Fruta fresca, frutita picada, licuados de frutones y aguas de frutillas.
¿Qué hay del ambiente? Ahí todos estamos a dieta de algo, no importa a que hora se llegue, siempre habrá pants-ones haciendo como que les preoucupa su circunferencia, aquí el régimen viene en vasos de dos litros, servidos eficientemente por don Esteban, un hombre que según la leyenda, nació con bigote, lo ayuda su esposa Silvia, la leyenda cuenta que diario amanece con más bigote que su esposo; todo lo que ahí se sirve viene de la huerta legendaria que se encuentra detrás de la mesa sin mantel donde despachan, si uno se asoma, no puede más que soltar un !putamadre!, pues el jardín es lo que se dice una naturaleza viva viviendo en plena ciudad, un espectáculo maravillosos y a la vez perturbador, es perturbador gracias a que Esteban en un Frankenstein de las frutas, aseguro que con mis propios ojos ví frechofas, manmeyes, guananchetes y muchos higones, tanta variedad espanta un poco, pero los licuados son buenérrimos, eso sí.
Por otro lado, la miel y el piquín también son productos de la casa, la encargada de su preparación y custodia es una gorda de edad indefinida que trabaja en la parte de atrás, nunca la han visto saludar ni respirar, nadie se atreve a saludarla mientras hace su rutina de moler-picar-abrir-serrar-cerrar, a todos les parece que interrumpir a la señora o señorita sería una enorme falta de respeto, además guarda abejas en sus bolsillos y nunca se molesta a una persona que hace eso.
Calificación: Tres vasos de jícama con chile, un agua grande de alfalfa y un kilo de frechofas para llevar.
Marisquería: El "duque" marisquero. Expendio de pescados y mariscos.
¿Cómo llegar? Vayan al embarcadero de Xochimilco y pídanle a su chalupero de confianza que busque a don Duque, es muy esquivo, así que no pierdan paciencia si no lo encuentran en los primeros intentos; se le puede identificar fácilmente, es la única embarcación en la que a todas horas se escucha Barry White, amén de tener por capitán a un émulo de Mauricio Garcés.
¿Qué dan? Como su nombre lo indica, la especialidad son los pescado y mariscos, lo que su nombre no indica es que sirven coctéles del tipo "Jariosón". Entre las especialidades destacan el coctél "Revuelve a la vida", que según don Duque, ha sido el responsable del nacimiento de una cuarta parte de la ciudad; también está el ceviche del "Diablo", que no es más que camarones y carne de manatí, abstemios y ecologistas abstenerse.
¿Qué hay del ambiente? El servicio corre por parte del siempre cariñoso anfitrión y capitán, quién además es el chef, mesero y capitán de meseros; como servicio adicional se pueden escuchar las maravillosas múltiples y multisexuales peripecias de don Duque contadas por don Duque mismo, sólo tiene que decirle: ¿Y cómo lo trata la vida?; las anécdotas oscilan entre lo cachondón y lo calígulesco, así que procuren no ir con menores de edad, familiares o gente decente; si le gustan las apuestas vaya en una primera cita, a ver que pasa. Los precios son algo elevados, pero eso se compensa por el ambientazo que se arma y aunque le cobren de más en la cuenta, todos ganan, incluso los que pierden ganan, si entienden lo que quiero decir. No lleven cámaras.
Calificación: Seis ceviches del "Diablo" y actos de los que se arrepentirá toda su vida.
Las quesadillas Xiltecacahualli
¿Cómo llegar? Busqué un estudiante de antroplogía y pregúntele.
¿Qué dan? Quesadillas en comunión con el tiempo y espacio, también hay BOING! de mango.
¿Qué hay del ambiente? Si usted es de esos que dicen que los españoles "nos conquistaron" y colecciona las figuritas de acción del Sub-comandante Marcos, este es su lugar, aquí es el puro pueblo (bueno).
Este es el proyecto de un grupo de estudiantes que se hartaron de comprar huipiles y decidieron actuar en conjunto con un grupo de europeos decididos a expiar culpas; de lo que se trata es de traer indígenas de diversas etnias a que le enseñen un poco de humildad a este infame mundo de globalización, deshumanización y cisternas, para que nosotros, la bola de profanos, apreciemos la verdadera mística que hay detrás de la preparación de quesadillas, más que un lugar donde comer, es un museo viviente donde podemos ver los usos y costumbres en todo su esplendor, tardan un poco en servir, y ahí casi nadie habla español (algunos hablan inglés), pero eso no importa, aquí lo que rifa es conocer un poco de esos seres tan extraños y maravillosos que son los indígenas, si usted, eurocentrista de popó, es de los que piensan que los indígenas son gente como cualquiera, comprenderá su error; verá que ellos no cagan, más bien contribuyen con el eterno ciclo de las cosas; ellos no echan la güeva, lo que pasa es que prefieren moverse en armonía con el ritmo del universo; ellos no son machistas, más bien tiene comunidades armoniosas donde todos/as se sacrifican por el bien común; con ellos hasta tener tierra en los calzones se vuelve sagrado. Todo esa comprensión a precio de quesadillas.
Recomendado para jóvenes con conciencia que quieren ver lo padre que es ser pobre, sin los inconvenientes de serlo en realidad.
Calificación: Cinco quesadillas de huitlacoche, dos de flor de calabaza y un complejo de culpa por tener agua caliente y zapatos.
Caldos de gallina sin nombre.
¿Cómo llegar? Embríaguese y estrelle un auto ajeno en un poste de luz de la glorieta de Etiopía, después huya sin rumbo aparente, seguro que llega.
¿Qué hay del ambiente? Es un lugar engañoso, para empezar no tiene letrero que diga que ahí hay dan de comer, la puerta de entrada es muy pequeña, sólo hay dos mesas en el interior y el lugar huele a pollo y homicidio, tampoco ayuda que el dueño busque su rifle cada vez que alguien entra; pero superado eso se pueden probar los mejores caldos que la madrugada puede ofrecer, claro que a esa hora y en ese lugar se corre el riesgo de presenciar lo que será la nota roja del día siguiente o incluso de ser parte activa de ella, pero de que el caldo es bueno, es bueno.
Calificación: Un caldo y diez rosarios.
Tortas de nacha del buen Nacho
¿Cómo llegar? Frente al "Lolita´s", el famoso club social para caballeros que gustan de los buenos especta-culos.
¿Qué sirven? Tortas de todos los ingredientes, hamburguesas y sensación de vacío existencial.
¿Qué hay del ambiente? Cómo se encuentra frente a un pelódromo, la mayoría de los clientes están más calientes que la parrilla; algunos de ellos se echan una tortita mientras esperan que su ídem salga de trabajar, otros inventan explicaciones para sus mujeres, los más jóvenes ríen y se agarran la entrepierna, todo esto lo digo para que comprendan porque nadie sabe si ahí se come rico o no. Cuidado porque ahí uno puede encontrarse con su padre, el director de su escuela o su tía la soltera.
Calificación: Una torta de pierna y escuchar cien veces: "Pues yo te aseguro que vengo de otro lado, nomás que estas tortas son buenísimas".
Provechito.
martes, 20 de abril de 2010
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