viernes, 21 de mayo de 2010

Notas a un ensayo (o como no esforzarse en escribir un buen título sin sentirse culpable)

¿Saben qué cosa es muy bonita?
La música.
¿Saben cuál es una de las mejores cualidades de la música?
La diversidad.
¿Saben qué puede ser muy interesante e (involuntariamente) divertido?
Escribir sobre música, y hace unos días me encontré con un ensayo que que mi hizo reflexionar y soltar unas carcajadas que el autor obviamente no buscaba, mírenlo, aquí está.
Parece que es un escrito serio, parece además que el que lo escribe se tomo la molestia de documentarse sobre el tema, todo muy bien hasta ahí, pero cuando lo leí estaba de humor simple y no pude evitar soltar algunas carcajadas al leerlo y ahora tengo una duda ¿esté caballero sabe lo que dice o sólo desvaría? yo seré un sujeto que dedica su tiempo libre a describir puestos de quesadillas, pero nadie me podrá negar que mi duda es válida. No creo que que mi humilde y gandul opinión genere polémica, ni que abrirá debates, qué más quisiera yo, pero estoy consciente de  que el total de mis lectores no alcanza ni para armar una reta de futbolito, de todas maneras, venga de ahi.

Cita: “Mi formación como teórico de la sociocultura roquera siempre se encuentra en conflicto. En choque con muchas cosas, comenzando, siempre, con mi propia conciencia. Nunca se aclara bien algo del rock como idea teletransmisora de la libertad. Siempre hay dudas, incertidumbre.”

Uy, comprendo perfectamente el conflicto de la profesión: Teórico de la sociocultura roquera; y estoy seguro de que es una profesión porque no creo que nadie sea T.S.R (Teórico de la Sociocultura Roquera ¿captan?) por mero hobby, y ser eso debe de ser difícil, tan sólo para la declaración de impuestos ¿o acaso creen que esos cabezaduras de Hacienda comprenden esa actividad? ¿creen que al comprar la discografía completa de El Tri van a devolver el deducible?, es obvio que no, es algo que ellos no comprenden, como sucede con todas las ideas teletransmisoras de la libertad, y respecto a eso último, estoy completamente de acuerdo, todo ideal emancipatorio puede ser rebajado, empaquetado y quedar reducido a un mero guiñapo de lo que alguna vez representó o se creía que representaba. Depués de eso son puras vergüenzas; y sólo no sólo le pasa a Molotov, también a bandas buenas, supongo que pasa porque a pesar lo que las groupies digan, son seres humanos, y esa rara especie puede llegar a cansarse de joder la marrana después de un rato, sobretodo si a quién jodes es a The Man, después de ver como los roqueros y rebeldes de antes se convierten en adultos contemporáneos con complejos mesiánicos o viejitos simpáticos que hacen duetos con la rocker-boy band del momento queda claro que es necesario replantear un poco eso del rock como, vuelvo a citar “idea teletransmisora de la libertad”, es una idea sensata claro que chí, pero antes de ver lo que se propone el autor de “Revolución número nueve”, veamos algunas aclaraciones que hizo antes:

 “Ya no creo en las etiquetas o en las clasificaciones perfectas. Toda definición es tentativa, una alegoría que se desea plausible pero no La Verdad. Cuando escribo de rock, no busco los principios o los finales de cosa alguna. Tampoco las anécdotas y las estadísticas. Imposible, por absurdo, querer decir la última o la primera palabra sobre algo, lo que sea. Más absurdo cuando se habla de un fenómeno tan diverso y extenso como lo que aquí llamo “rock”. ”

Lo anterior estuvo a dos comas y un Pinfloydazo de convertirse en un discurso de pachequín de las islas (las de la UNAM), habla de la extensión y diversidad de lo que el llama “rock” que supongo es lo que mucha gente también llama “rock” y mi abuelita llama “rocanyoll”, para muestra de las diversidad, dos botones: este y este. Para meter todo eso en una misma bolsa es necesario mucha apertura mental y unos cuantos kilos de alucinógenos ligeros, nadie me puede negar que el “rock” ambas cosas por montones, pero aún no es tiempo de que empieze lo bueno, primero vienen otras reflexiones.

“Desde mi primer trabajo como escritor de este género, hace ya algo más de cuarenta años de ello, lo que más deseo con la escritura es filosofar sobre este género como un disparadero de contracultura libertaria.” 
Podemos darnos cuenta de que el señor estaba adelantado a su tiempo, cuando seguramente la mayor parte de sus contemporáneos estaban preocupados por agitar la greña y meter mano en cuanto calzón y pantaleta se les pusiera enfrente, él veía rock (o al menos lo que el llama “rock”) como una especie de catapulta para el cambio de orden de las cosas, hablando de catapultas, nótese que ya nos disparó de nuevo eso de la libertad, un tema importante sin duda, veamos que tiene que decirnos de la libertad:
“la auténtica libertad es un producto real del trabajo humano, no un don de la naturaleza o una casualidad de la especie. La libertad es un fenómeno sociocultural y civilizatorio en verdad muy poderoso, dominante, camaleónico, que siempre depende de nuestro trabajo real para adquirir pleno sentido, para alcanzar a ser de verdad cierto y plausible para todo el mundo.”
Lo anterior no es el hilo negro, ni siquiera un estambre de color bonito, pero agradezcamos el tip, sólo démonos cuenta de que el rock (ya me cansé de las comillas) puede influir en la libertad como la salsa influye en el taco, pero basta de preámbulos, pasemos a lo que nos truje:
“En este momento, considerada en forma objetiva, la música en general está metida en un grave problema. Toda la música parece funcionar en este momento histórico como una especie de droga espiritual muy poderosa, el sustituto inmediato y constante de la religión como “opio del pueblo”.”

Música en crisis, ni que decir, cuando un sujeto que se hace llamar Tito el Bambino (sin ser italiano) se encuentra en la lista de los cuarenta principales la música no sólo se encuentra en crisis, también lo esta la decencia, el sentido común, los tímpanos y cualquier chance de redención de la raza humana que pudiera presentarse; que gusto ver esa franqueza, por el lado malo tenemos la ya tan usada expresión de opio del pueblo (quito las comillas porque considero que los lectores comprenden que no estoy hablando de una pipa gigante de opio en la plancha del zócalo de la que pueden fumar todos, ni tampoco que imaginen a un señor repartiendo opio de puerta en puerta como si fueran Yakults, gracias), que ya a estas alturas deja polilla donde sea usada, lo digo en serio, ya ni los conductores de Hoy se escandalizarían con eso, eso ya no mueve a nadie ni siquiera los de Provida reaccionan con eso, no soy quién para sugerir algo mejor o peor aún, decir que expresión pudo haber usado en lugar del choteo marxista, pero si puedo decir que alguien que lleva cuarenta años escuchando y sociológicamente analizando al rock puede salir con algo sino más creativo y más impactante, digo yo ¿no?. Pero esto no es todo.

“Para una sociedad nihilista pasiva con miedo a pensar de verdad por cuenta propia, la música llena de muchas maneras los momentos de inseguridad e incertidumbre, lo mismo que los de alto valor simbólico(...) la música ocupa mucho tiempo de la vida cotidiana y lo hace anestesiando y amnesiando, lo que la vuelve intolerable, aunque no lo parezca de principio. Hoy día, la música es el pretexto para casi todo. Con música se piensa y hace la vida entera. Es un fondo que aturde, creo yo, para no sufrir y chocar con el desorden aún imperante dentro del salvaje tardocapitalismo financiero que impone y domina la globalización.”


Creo que ya se está exaltando, y admito que me gustaría ver a este señor exaltado, imagino que la inspiración para su ensayo le llegó cuando el pollero cortaba unas mollejas mientras silbaba “El sonidito”, o bien cuando subió al pesero cuando era la hora de Luis Miguel, como sea, es de admirar que mientras otros nos limitamos a mentar madres, don Mendiola se da cuenta de que el “tardocapitalismo financiero” (al escribir eso último agradecí al cielo la existencia de las comillas) vuelve a hacer de las suyas, y para eso sólo él y esos de la teoría de los reptilianos. Seamos justos, es cierto que hay quienes escuchan la música para olvidar que van en un camión guajolotero a la nada (o sea al trabajo) o para mentarle la madre a la desamada, o para sentirse machos, o como una excusa para besar al compadre o a la comadre o para arrimarse a las zonas erógenas de cualquiera de los dos o, para decirlo en pocas palabras, para olvidar un rato que nuestras vidas son bastante miserables, y estoy consciente que todo lo anterior podría ser acompañado por música de calidad, o bueno, mejor no usemos esa palabra, mejor digamos música que no parezca vomitada por un Elmo Cosquillitas descompuesto, y de ahí vamos al tema de ganar dinero supongo y de ahí al blablabla; me decepcione un poco, por que cuando se habla de música llenando momentos yo imagino parejas perdiendo la virginidad al son de un rico rock... bueno la verdad no imagino eso, sería un poco tétrico, pero espero que hayan captado la idea, el problema es que el autor se emociona y poco le faltó para gritar !Larouche! !Larouche!, aunque si alguno de los lectores si pensó en las garras de los puercos capitalistas (puercos con garras ¿quién lo diría?), tal vez el del error soy yo, si es así, les juro que es un error honesto y que no actúo por órdenes de Ellos, palabra.
Ahora, sigamos:

“Es hora de volver a desconfiar de la música. Tiempo para la reflexión crítica. Romper la costumbre.”
 Todo claro, todo muy claro, me apresuró a decir que yo empecé a desconfiar de la música desde que la radio me empezó a pedir que le diera más gasolina, para que vean que quiero cooperar con el autor.

“Hay que ofrecer resistencia argumental contra la música domesticadora que llena los lapsos muertos entre los comerciales y en los eventos rosas y negros del registro civil burgués. Hay que criticar el estar ahí de la música como forma de soportar e ignorar el encierro, de la música como droga espiritual para disminuir las ansias inquietas de más y más libertad. Hay que actuar contra la música como costumbre para estar en la costumbre de la costumbre nada más por costumbre de la costumbre, un círculo vicioso.”

 Dato curioso: Todo lo anterior se escribió sólo con la mano izquierda porque la derecha no resistió la tentación de levantarse puño cerrado hacia el aire con esas primeras líneas que ya quisiera Fidel Castro (Fidel Castro es un señor de mi colonia que gusta de la oratoria, no crean que hablo del señor ese que domina Cuba), e insistimos con la polilla, estamos ya en una era donde se habla de posmodernismo y nos siguen recetando conceptos sesentaiocheros,  entiendo que en esos años se la pasaron de huevos y todo eso, pero, ¿ya chole con eso de burgueses no? me parece que a estas alturas ya perdió el significado, ya no sabe uno si se es burgués por ser banquero o hijo de banqueros, por tener tarjeta de débito, por hablar inglés, por irle al América o por comer tres veces al día; ya se que no es culpa de quién escribe las palabras, sino de los que las leen al revés y se las aprenden para gritarlas en las tocadas de Ska-p, pero por eso mismo creo que decir burgués tiene el mismo impacto y significado que decir pinche fresita, sólo que al decir burgués demuestras que fuiste a la prepa; y con lo del círculo vicioso casi me espanta porque a mí me pareció que el señor estaba escribiendo en espirales cuando repitío no se cuantas veces las palabra costumbre, pero como de costumbre, yo estaba mal, que bueno que el autor aclaró que era un círculo, porque si no...uf, en fin, mejor imaginemos que acabamos de inhalar pintura para olvidar los enredos anteriores al menos por unos momentos, recuerden que aún hay más.

Un punto de ruptura del esquema domesticador de la música, como opio adormecedor del cuerpo y la conciencia, lo representa, a mi entender, de modo ejemplar, una pieza de los Beatles. La más extraña y anormal “canción” dentro de su repertorio. La que se conoce como “Revolución 9”, penúltima grabación del cuarto lado de la obra con dos discos LP que se conoce como el álbum blanco de los Beatles (1968). Una grabación electrónica con duración de ocho minutos y medio. Algo en todos sentidos fuera de serie

Y aquí vamos, y confieso que se hicieron presentes mis prejuicios de atípico reaccionario (como reaccionario soy atípico porque soy cool, algo poco común en los reaccionarios) y en realidad es sólo un prejuicio y muy bobo, lo que pasa es que tanto preámbulo para hablar de una pieza ¿musical? que está directamente relacionada con Yoko Ono es para mí como esperar horas por un suflé y luego descubrir que el suflé es de mierda, no es es una comparación muy sutil, pero así es mi sentir; dicho esto, no hay más comentarios...al menos no hasta después de leer esto:

Esta pieza de música experimental de vanguardia todavía hoy día incomoda de muchas maneras a la masa que sigue y admira a los Beatles. Es la menos reproducida en público y la que menos gente escucha en privado. Muchas personas la consideran de verdad molesta, casi una grosería o broma muy pesada, una auténtica mafufada; nada digno de tomarse en serio… y por ello resulta interesante. Es música. Eso es innegable. Música electrónica, de la más radical y todavía hoy novedosa. Un montaje de grabaciones diversas, muchas de ellas no de música institucional. Algo anómalo como música popular, más aún como música para el consumo de la juventud y la gente adolescente. Incluso dentro de la música considerada seria y de sala de conciertos, una grabación como “Revolución 9” todavía hoy día se presenta como demasiado “adelantada” y “provocadora”. No es lo mismo que otras piezas calificadas como “sinfónicas” de los Beatles y otros grupos de rock.”

!Discrepo! primero que nada porque Revolution 9 no sólo molesta a los seguidores de los Beatles, también molesta a los que tienen tímpanos, gran diferencia; además, sí no es más reproducida en público no es por el rechazo general hacia la Revolution 9 (¿cuando eso ha detenido a los artistas de performance?), sino porque no consiguen a nadie que diga numbernine tantas veces como la pieza lo requiere sin sufrir una embolia, y no es cierto que sea considera generalmente como mala broma o grosería, hay quienes la consideran la mejor canción para matar la mala hierba del jardín, hay quienes la usan para correr a los invitados en las fiestas de XV años, también sirve como entrenamiento si uno tiene que mudarse cerca de un aeropuerto, de hecho, en este momento, en algún lugar del mundo, alguien está confesando un crimen que no cometío al son (¿son?) de Revolution 9 y una vez que un despistado la puso en sus bocinas HI-FI, nos salvó inesperadamente de una invasión extraterrestre, así que lo que se dice marginada no está, y en lo personal, no creo que sea mala canción, tampoco buena, lo mejor que puedo decir de ella es que suena, suena como también suena cuando un automóvil arrolla una canasta llena de gatitos; ¿adelantada? ¿provocadora? tengo mejores adjetivos para ella, pero no los escribo porque podría estar horas soltando adjetivos, también porque creo que me está leyendo mi mamá y no quiero espantarla, pero eso es cosa mía; pero admito que no es igual que otras piezas sinfónicas,y tampoco parece haber influido en la creación de otras, si esto es bueno o malo, sólo el tiempo nos lo dirá...se admiten apuestas.

“Ni siquiera músicos tan radicales como Frank Zappa o Lou Reed, por buscar ejemplos límite dentro del rock de esa época, igualan algo tan vanguardista y anómalo como “Revolución 9”. Karlheinz Stockhausen, el músico experimental con cuya obra se compara a esta pieza del álbum blanco, dijo que los Beatles estaban haciendo los mismos experimentos de grabación que él para su obra Hymnen de 1967. Que no eran plagiarios o simples imitadores, sino sus pares por completo en la creatividad musical.”

Para los lectores morbosos, leyeron mal, la obra de Stockhausen es Hymnen, no Hymen, y  ya que estamos hablando de Stockhausen, que bueno que le de su mérito a los Beatles, aunque también hay poca gente en el mundo que perdería la oportunidad de ponerse a la par de los Beatles, independientemente de la verdadera importancia, calidad o genialidad que estos tengan en realidad, pero recordemos que los Beatles en realidad son THE BEATLES, lo que despierta dudas es que no nos informa si Stockhausen hizo está declaracion estando sobrio.


Esta pieza, atribuida a Lennon y McCartney, constituye una obra del porvenir, ya que todo en ella desborda aún hoy el esquema de lo que debe ser música.”

Aquí, en mi humilde opinión, la puerca torció el rabo, ¿lo qué debe ser música?, no lo sé, yo estoy dispuesto a apoyar casi cualquier cosa con tal de que Wisin & Yandel se ganen el pan con algo que no tenga que ver con usar micrófonos, pero de ahí a poner Revolution 9 como parámetro, no lo sé, bueno la verdad si lo sé, la respuesta es: No, rotundo No; en serio, ¿porqué Revolution 9 debe ser el parámetro?.

“Es una obra inquietante y asombrosa. No acepta la recepción domesticada. No proporciona el placer espectacular de la música en general, su principal ingrediente como adormecedor de la conciencia. Más bien, hace todo lo contrario. Es música libre, muy libre. Un acontecimiento que inquieta y provoca. No se le puede ignorar y no se le puede dejar pasar en forma indiscriminada. Pide respuesta, pide responsabilidad crítica ante lo que se acepta y reconoce como música y si se le presta atención, abre caminos en la conciencia. Hace pensar cosas nuevas, diferentes. Otras cosas que desenajenan de la música como ideología del Gran Bostezo y el baila hasta que te duermas, para que mañana regreses con ese ejercicio al tiempo de trabajo productivo para el capital financiero y todo eso.”

Muy bonito, pero me parece que lo que se está haciendo es lo peor que se puede hacer por el legado musical de los cuatro fabulosos, y es buscarle genialidad hasta a las fugas intestinales de John Lennon, ¿quieren saber qué es Revolution 9 para mí?: Imaginen a John Lennon como un magnífico taquero, nadie como el para hacer alambres, gringas y tacos de tripa, no tiene estudios, aprendió cocinando y sabe cuanta sal poner gracias a su instinto y talento, su genio de taquero si ustedes gustan, un natural; ahora imaginense a Yoko como una cocinera de academia, que conoce las más novedosas teoría sobre la pimienta y la mostaza, no tiene el talento necesario para influir con su cocina, pero si para influir a otros, como al taquero magnífico del cual ya hablamos, el taquero conoce un mundo que no conoció en su formación de changarros, y la chef le presenta un mundo de ingredientes nuevos y excitantes, el taquero como todo buen artista, busca un cambio, busca llevar su cocina hasta otro nivel, así que un día, con la aprobación de sus compañeros de changarro (tal vez a la mala, pero aceptaron de todos modos), decide introducir furtivamente una nueva creación en una orden de tacos de suadero, digamos que su nuevo platillo es un taco de pepino marino y carne de musaraña, sazonados con paprika, berenjenas pasadas y bilis de pez gato, sorpresivamente, el platillo le supo mal al comensal, ¿porque le supo mal? ¿porqué es un retrógrado? ¿por que el taquito de bilis es demasiado adelantado para los paladares de su tiempo? ¿es un taco incomprendido? digamos que el comensal es una persona de mente abierta a la que simplemente no le gustó lo que comió y punto. No hay que andar por ahí tratando de defender el taco fallido como si fuera una de las últimas esperanzas de la gastronomía, la música puede ofrecer tantas posiblilidades que me parece una pérdida de tiempo dedicar tanto tiempo a escuchar a un cabrón repetir “numbernine” como un imbécil que no sabe que número va después del nueve, ¿y qué tiene de malo escuchar música para después levantarte a trabajar? ¿porque alguien que se define como teórico de la sociocultura roquera termina sus sesudos ensayos con un “y todo eso”? ¿le dió flojera seguir pensando en palabras complejas?, muy mal señor; además, no creo que un pasante en “x” tribunal comience a cuestionar los métodos de aplicación de justicia después de escuchar Revolution 9, puede que logre sabotear el juzgado con conversación aburrida (!conversacion aburrida para un juzgado! !horror!) y que se deje crecer una simpática barbita, nada más.

Una pieza descomunal. Válida por completo como senda de libertad, desde hace ya más de cuatro décadas. Buena razón para escribir este ensayo voluntariamente raro sobre ella como constelación de imágenes para la acción libertaria directa. Nuestra comunicación.

Sí, como sea; el autor está en su completo derecho de llamar como quiera a Revolution 9, y puede considerarla como senda de libertad, o como tema de conversación o como método para encamar estudiantes de sociología; pero debo decir que los Beatles ya hicieron lo que pudieron hacer, la gente de su generación hizo lo que pudo hacer con su música y con su imagen, a mi generación no le pueden dejar más que bonitas canciones, hermosas canciones si quieren, pero ya hay que superarlo, hay más música flotando por ahí, no perdamos el tiempo con Revolution 9, seguir estancados en sueños sesenteros es tan malo para la música como Dady Yankee tomando la dirección del conservatorio de Viena; ¿hay que cambiar la manera en que se está haciendo música? claro que sí, pero no como lo propone el ensayo, confio en escuchar gente que sepa como hacerlo !vamos muchachos! mis oídos esperan, y como nota final, ¿para qué dice que el ensayo fue “voluntariamente raro”? eso es un poco anticlimático, o para ser más precisos, estuvo mamerto*. Ni modo y a otra cosa.

*Mamerto: dícese de quién confunde el pensar con debrayar, el ser rebelde con ser contreras, el tratar temas complejos con ser incomprensible,  el ser conocedor con ser un sabelotodo  y el ser espontáneo y desinhibido con ser un pendejazo insoportable.

martes, 20 de abril de 2010

EXPEDICIONES GASTRONÓMICAS

México, D.F. lugar donde viajar en metro y ser sodomizado puede llegar a ser lo mismo, lugar donde es peligroso manejar sobrio, lugar donde vemos al tiempo pintarnos el dedo mientras estamos atascados en el tráfico, lugar habitado por un montón de lunáticos, salvajes, chúntaros, jijosdesú, malandrines y viejas argüenderas, lugar donde el smog resulta más denso que una pared de aceite; a pesar de todo lo anterior, debemos admitir que está ciudad también tiene sus defectos, a veces tenemos que enfrentar una que otra dificultad, como por ejemplo, tener que buscar un buen lugar para comer; y eso que según las estadísticas del Juvenil  Instituto de Ambulantaje Alimentaje y Libertinaje (JIAA), en el distrito  hay quince fritangueras por cada ocho habitantes, y la cifra se duplica cuando hay partido.
Visto así es evidente que el problema no es la cantidad de changarros, sino la calidad, y si ustedes, al igual que yo, son estudiantes semi-pránganas, la cosa puede llegar a se un dolor de cabeza; por eso decidí hacer este modesto listado de lugares agradables para el mastique, admito que los lugares que leéran no son precisamente restaurantes, tampoco fondas, mucho menos changarros, para ser precisos, los siguientes lugares son Tragaderos, todos descubiertos tras una agotadora jornada de excursión culinaria, difícil pero satisfactoria, chequen esto: 


Barbacoa del "Cachetón"


¿Cómo llegar? Tomen el viaducto Miguel Alemán con rumbo al aeropuerto, sigan hasta que lleguen a un retorno en W, ustedes agarren así ¬ y sigan derecho hasta llegar a una esquina donde de un lado hay un OXXO y del otro hay un OXXO también, ahí verán una avenida que va todo hacia arriba, pero ustedes vayan hacia abajo, dos cuadras después encontrarán un camellón, ahí es.

¿Qué dan? Barbacoa de hoyo, de pollo y en bollo, se sirven las mejores coca-colas del rumbo.

¿Qué hay del ambiente? Un lugar excelente para desayunar, el ambiente es amigable gracias a que la mayoría de los clientes están demasiado crudos como para armar problemas; el antes aludido "Cachetón" es un viejo decrépito que tiene la costumbre de despachar en completo estado de ebriedad, su físico se distingue por no tener cachetes por ningún lado, pero lo importante es que el señor es una especie de Paganini de los barbacoyeros, un virtuoso, la única manera de describir lo que hace es con onomatopeyas: CLAP CLAP CLAP CRUNCH FUP FUP FUQUIOBO?.
Cuando dije que era un virtuosos no exageraba, el vejete trabaja completamente etilizado, además lo hace  al ritmo de las cumbias más barrio de este lado del río Churubusco y encima de todo lleva correctamente las cuentas de todos los clientes, su única ayuda es un chamaquito con panza de perro y unos ojos que ya han vivido como adultos. En cuanto al sabor, !ay compitas!, digamos que el paladar recibe un masaje con final feliz, también se recomienda el consome, que en el peor de los casos quita las angustias.

Calificación: Siete tacos de maciza y tres de panza.



Cócteles y licuados "Del Jardín"


¿Cómo llegar? Vayan a Cabeza de Juárez, desde la oreja izquierda del susodicho busquen la copa de un mamey, luego vayan hacia él.

¿Qué dan? Fruta fresca, frutita picada, licuados de frutones y aguas de frutillas.

¿Qué hay del ambiente? Ahí todos estamos a dieta de algo, no importa a que hora se llegue, siempre habrá pants-ones haciendo como que les preoucupa su circunferencia,  aquí el régimen viene en vasos de dos litros, servidos eficientemente por don Esteban, un hombre que según la leyenda, nació con bigote, lo ayuda su esposa Silvia, la leyenda cuenta que diario amanece con más bigote que su esposo; todo lo que ahí se sirve viene de la huerta legendaria que se encuentra detrás de la mesa sin mantel donde despachan, si uno se asoma, no puede más que soltar un !putamadre!, pues el jardín es lo que se dice una naturaleza viva viviendo en plena ciudad, un espectáculo maravillosos y a la vez perturbador, es perturbador gracias a que Esteban en un Frankenstein de las frutas, aseguro que con mis propios ojos ví frechofas, manmeyes, guananchetes y muchos higones, tanta variedad espanta un poco, pero los licuados son buenérrimos, eso sí.
Por otro lado, la miel y el piquín también son productos de la casa, la encargada de su preparación y custodia es una gorda de edad indefinida que trabaja en la parte de atrás, nunca la han visto saludar ni respirar, nadie se atreve a saludarla mientras hace su rutina de moler-picar-abrir-serrar-cerrar, a todos les parece que interrumpir a la señora o señorita sería una enorme falta de respeto, además guarda abejas en sus bolsillos y nunca se molesta a una persona que hace eso.

Calificación: Tres vasos de jícama con chile, un agua grande de alfalfa y un kilo de frechofas para llevar.



Marisquería: El "duque" marisquero. Expendio de pescados y mariscos.


¿Cómo llegar? Vayan al embarcadero de Xochimilco y pídanle a su chalupero de confianza que busque a don Duque, es muy esquivo, así que no pierdan paciencia si no lo encuentran en los primeros intentos; se le puede identificar fácilmente, es la única embarcación en la que a todas horas se escucha Barry White, amén de tener por capitán a un émulo de Mauricio Garcés.
  
¿Qué dan? Como su nombre lo indica, la especialidad son los pescado y mariscos, lo que su nombre no indica es que sirven coctéles del tipo "Jariosón". Entre las  especialidades destacan el coctél "Revuelve a la vida", que según don Duque, ha sido el responsable del nacimiento de una cuarta parte de la ciudad; también está el ceviche del "Diablo", que no es más que camarones y carne de manatí, abstemios y ecologistas abstenerse.

¿Qué hay del ambiente? El servicio corre por parte del siempre cariñoso anfitrión y capitán, quién además es el chef, mesero y capitán de meseros; como servicio adicional se pueden escuchar las maravillosas múltiples y multisexuales peripecias de don Duque contadas por don Duque mismo, sólo tiene que decirle: ¿Y cómo lo trata la vida?; las anécdotas oscilan entre lo cachondón y lo calígulesco, así que procuren no ir con menores de edad, familiares o gente decente; si le gustan las apuestas vaya en una primera cita, a ver que pasa. Los precios son algo elevados, pero eso se compensa por el ambientazo que se arma y aunque le cobren de más en la cuenta, todos ganan, incluso los que pierden ganan, si entienden lo que quiero decir. No lleven cámaras.

Calificación: Seis ceviches del "Diablo" y actos de los que se arrepentirá toda su vida.



Las quesadillas Xiltecacahualli


¿Cómo llegar? Busqué un estudiante de antroplogía y pregúntele.
  
¿Qué dan? Quesadillas en comunión con el tiempo y espacio, también hay BOING! de mango.

¿Qué hay del ambiente? Si usted es de esos que dicen que los españoles "nos conquistaron" y colecciona las figuritas de acción del Sub-comandante Marcos, este es su lugar, aquí es el puro pueblo (bueno).
Este es el proyecto de un grupo de estudiantes que se hartaron de comprar huipiles y decidieron actuar en conjunto con un grupo de europeos decididos a expiar culpas; de lo que se trata es  de traer indígenas de diversas etnias a que le enseñen un poco de humildad a este infame mundo de globalización, deshumanización y cisternas, para que nosotros, la bola de profanos, apreciemos la verdadera mística que hay detrás de la preparación de quesadillas, más que un lugar donde comer, es un museo viviente donde podemos ver los usos y costumbres en todo su esplendor, tardan un poco en servir, y ahí casi nadie habla español (algunos hablan inglés), pero eso no importa, aquí lo que rifa es conocer un poco de esos seres tan extraños y maravillosos que son los indígenas, si usted, eurocentrista de popó, es de los que piensan que los indígenas son gente como cualquiera, comprenderá su error; verá que  ellos no cagan, más bien contribuyen con el eterno ciclo de las cosas; ellos no echan la güeva, lo que pasa es que prefieren moverse en armonía con el ritmo del universo; ellos no son machistas, más bien tiene comunidades armoniosas donde todos/as se sacrifican por el bien común; con ellos hasta tener tierra en los calzones se vuelve sagrado. Todo esa comprensión a precio de quesadillas.
Recomendado para jóvenes con conciencia que quieren ver lo padre que es ser pobre, sin los inconvenientes de serlo en realidad.

Calificación: Cinco quesadillas de huitlacoche, dos de flor de calabaza y un complejo de culpa por tener agua caliente y zapatos.
  


Caldos de gallina sin nombre.


¿Cómo llegar? Embríaguese y estrelle un auto ajeno en un poste de luz de la glorieta de Etiopía, después huya sin rumbo aparente, seguro que llega.

¿Qué hay del ambiente? Es un lugar engañoso, para empezar no tiene letrero que diga que ahí hay dan de comer, la puerta de entrada es muy pequeña, sólo hay dos mesas en el interior y el lugar huele a pollo y homicidio, tampoco ayuda que el dueño busque su rifle cada vez que alguien entra; pero superado eso se pueden probar los mejores caldos que la madrugada puede ofrecer, claro que a esa hora y en ese lugar se corre el riesgo de presenciar lo que será la nota roja del día siguiente o incluso de ser parte activa de ella, pero de que el caldo es bueno, es bueno.

Calificación: Un caldo y diez rosarios.



Tortas de nacha del buen Nacho

¿Cómo llegar? Frente al "Lolita´s", el famoso club social para caballeros que gustan de los buenos especta-culos.
  
¿Qué sirven? Tortas de todos los ingredientes, hamburguesas y sensación de vacío existencial.

¿Qué hay del ambiente? Cómo se encuentra frente a un pelódromo, la mayoría de los clientes están más calientes que la parrilla; algunos de ellos se echan una tortita mientras esperan que su ídem salga de trabajar, otros inventan explicaciones para sus mujeres, los más jóvenes ríen y se agarran la entrepierna, todo esto lo digo para que comprendan porque nadie sabe si ahí se come rico o no. Cuidado porque ahí uno puede encontrarse con su padre, el director de su escuela o su tía la soltera.

Calificación: Una torta de pierna y escuchar cien veces: "Pues yo te aseguro que vengo de otro lado, nomás que estas tortas son buenísimas".

Provechito.

viernes, 9 de abril de 2010

Una buena idea (Parte final)

¿Qué tal lectores? Sean bienvenidos a la tercera y última parte de mi platicadita con Dios, para los que no hayan leído las partes anteriores, sólo deben localizar en el extremo inferior-izquierdo de su pantalla una flechita señalando hacia el suelo, presionen esa flechita hasta que las entregas anteriores aparezcan mágicamente; los demás por favor esperen mientras sus compañeritos (más ñeritos que compas) terminan de leer.


                                   Mientras esperan


 ¿Ya están todos? Buuueno, comenza… ¿qué?, ah. Lectores sean tan amables de esperar  un poco más en lo que el señor estoy-en-internet--mientras-meriendo alcance al resto del grupo. Ta rá rá, Tan tá tá…¡Muévete cabrón¡ ¡Tienes a medio foro esperando chingadamadre¡ Detesto a los que comen y navegan, me parece peor hábito que masticar con la boca abierta o sentarse a la mesa sin camisa, y no me importa que los que lo hagan tengan su grupito en Facebook, el que tenga dos millones de miembros no quiere decir que este bien hecho. 
¿Ya? Gracias tesoro, ahora límpiate la boquita, eso. Ya estamos listos.
Ahora sí, atención todos los cromosomas xx y también todos los xy, porque verán la parte final de mi charla con Dios, y déjenme decirles que fue una cosa a calzón quitado, de hecho, para que disfruten de la lectura al máximo, les recomiendo quitarse los calzones.

Quedamos en que comenzaba mi ronda de preguntas.


Su Humilde Servidor: Seré sincero, su comportamiento en la Biblia es algo grosero, incluso me atrevería a decir que es ojetesco, uno llega a pensar que usted es el villano de la historia ¿Se arrepiente usted de haber hecho lo que hizo?.

Padre Nuestro Que Está En El Cielo: ¿Qué carajos es la “Biblia”? No me suena, no me suena, ¡pero claro¡ El folletín aquel que causa tanto revuelo; te diré que no me gusta para nada, exagera mi problema de alcoholismo y es muy insensible con mi bipolaridad, y yo admito que cuando pierdo los estribos me da por desmadrar y todo eso; pero de ahí a pedir sacrificios y que luego castiga a fulanito y que cógete a menganito y luego que este wey es tu hijo ¡Por favor! 
Por otro lado tiene sus partes entretenidas, la historia del greñudo amable está cotorra y tiene sus partes cachondonas, lo que en verdad me molesta es que la tomen de excusa para andar haciendo sus pendejadas, si perdonas mi lenguaje, pero es que en verdad me encantaría decirles unas dos o tres cosas a esos sujetos, pero será cuando tenga un poco de tiempo libre en mi agenda.

SHS: ¿Su agenda eh? ¿Eso quiere decir que usted no tiene control sobre el tiempo?

Él Único: Mmmm (se rascó su culibarbilla) Buena pregunta para un insignificante montón de ADN, buena pregunta que por supuesto que tiene explicación, sólo que es algo larga y complicada; el tiempo no es problema puesto que estamos en mi despacho, pero puede que el asunto sea muy técnico para ti, o dime que tanto sabes de Física Poscuántica Cuatridimensional Descomprimida.

SHS: Digamos que lo puedo escribir sin faltas de ortografía, y nada más.

El Chistosito Mayor: Que pena, la verdad es que es muy interesante.

SHS: ¿No me lo puede explicar sin las partes cuatridimensionales?

Maradona: No, sin la parte cuatridimensional en vez de ecuaciones se forman obscenidades.

SHS: Por mi no hay problema.

____: Siguiente pregunta.

SHS: ¿Cómo fue trabajar con Gea?

Diosito: ¡Oh Gea! Demonios, como la extraño, un ente especial sin duda alguna (Cien de sus ojos se perdieron en la nostalgia, otros cien se entrecerraron con lujuria de albañil) Trabajar con Ella es inolvidable, toda una profesional, aguantaba incluso mis desplantes, recuerdo que discutíamos mucho, Ella es de las que se toman las cosas con calma y Yo soy muy desesperado, no sé ni como sacamos la cosa a flote; recuerdo una ocasión, cuando apenas estaba empezando una era geológica, la evolución de las especies no se estaba dando como yo quería así que andaba de un humor de los mil demonios, tomé como excusa la extinción de una especie bastante inútil de salmones y le grité-¡Como es posible que ya han pasado millones de años y nadie en el puto planeta tiene pulgares aún¡- fui un patán, lo admito, Ella sólo me echaba esa mirada de lujuria maternal que tanto la caracterizaba y me decía- Cálmate, cal-ma-te.- y luego me acariciaba los rostros con sus manos terrosas, ese perfume de cannabis que siempre se ponía me hacía recuperar la calma. Buenos tiempos, ay.
Pero desgraciadamente todo se termina, después de colaborar otro par de millones de veces me dijo que quería hacer supernovas, me deseó la mejor de las suertes y se despidió; quedé  devastado, y no creo tener que decirte lo que hago cuando estoy devastado.

SHS: ¿Creó el reggaeton?

Su Alteza Serenísima: No, eso fue mucho después, una vez que me dió infección estomacal, lo que hice en aquel entonces fue hacer llover sapos y serpientes y creo que le prendí fuego a unas ciudades, no recuerdo bien. En ese entonces yo bebía mucho.

SHS: ¿No la ha vuelto a ver?

The Fucking Boss: No, pero he escuchado que se retiró hace poco y puso un hoyo negro; también me dijeron que ya no es hermosa como antes, que la cara se le erosionó, para ser sincero no me gustaría verla más, prefiero quedarme con el buen recuerdo.

SHS: No le conocía esa faceta sentimental Señor, debería dejarla salir más a menudo, haría maravillas por su imagen con la comunidad atea.

Mon Dieu: Los ateos, como no tomarlos en cuenta, me caen bien esos muchachos, suelen pensar más en mí que los creyentes, incluso más que ese muchacho ¿cómo se llama? ¿Pata o Pafa? No recuerdo bien su nombre, pero usa un sombrerito gracioso.

SHS: El Papa.

Cuadratura del círculo: ¡Ese mero! a toda dar ese chamaco, pero no creas que es mi  favorito ni nada,  me acuerdo de él por su gorrito y por lo bien decorada que está su casa, también porque organiza la mejores fiestas. (Marcando el ritmo con sus tenazas viscosas) ¡Chá-chá-chá! ¡Amén!.

SHS: ¿Entonces siente preferencia por los ateos?



Grande-Grande-Grande: Para nada, de hecho algunos son bastante odiositos, lo que pasa es que rezan menos, y no me hagas hablar de lo me pasa cuando la gente reza (Movió las pezuñas como diciendo “por favor”).

SHS: Disculpe pero es mi deber como entrevistador responsable que soy…

Papá de Abraxas: Bueno ya, bueno ya; cuando ustedes muchachos del demonio (es un decir) se les ocurre rezar con sus manitas juntas y rodillitas en el suelo, o quieren demostrarme “x” cosa sacándole el corazoncito a una virgen piojosa, cuando hacen eso a mí me zumban los esproncios.

SHS: ¿Esproncios eh? ¿puedo ver sus esproncios?

Pasado, presente y futuro: Para verlos necesitarías un tercer ojo.

SHS: ¿Me regala un tercer ojo?

Ecuación Suprema: No.

SHS: Gracias. El punto es que no le gusta que le zumben los esproncis.

El qué usa soles como mancuernillas: Esproncios.

SHS: Esos, ¿qué le zumban muy feo?

Ya sabes quién: Para que te des una idea, imagina que una fuerza imparable impacta en la esencia misma de tu vitalidad.

SHS: Es como una patada en los wevos, comprendido.

2+2=?: Siguiente pregunta.

SHS: Siguiente y última, y es sólo una pequeña duda, ¿usted es el verdadero, o sea EL VERDADERO? ¿Ó me está chamaqueado?, porque si usted no es el verdadero mis lectores se van a enojar mucho.

¿?: Mmmmmm…mmmmm…Mira, no creo poder contestarte esa pregunta, pero te diré que podemos hacer, ¿dónde están tus lectores?.

SHS: De hecho todavía no existen.

¿?: Ay olvídalo. Mejor mira ahí (señaló ahí)

SHS: (Volteando hacia ahí) ¿Para qué? ¡ay Cristo!

¿?: Dime que ves.

SHS: Pus veo a mis lectores.

¿?: Ajá, ¿qué me dices?

SHS: Pues que más de uno tomó en serio eso de quitarse los calzones.

¿?: ¿Sólo eso? ¿No tienes nada más que decir?

SHS: ¡¿Hay mujeres leyendo esto?!

¿?: Ach. Olvídalo, lectores, en nombre de este baboso les doy la despedida y esperamos hayan disfrutado de está entrevista, disculpen si les quedó la duda sobre mi verdadera identidad, pero para compensar les propongo esto: Por cada comentario que hagan yo le mando una jaqueca al tarado este, si llegamos a los cien comentarios lo vuelvo esquizofrénico. ¿Juega?

lunes, 5 de abril de 2010

UNA BUENA IDEA (Segunda parte)

Para todos aquellos que son demasiado güevones para usar el mouse y leer la primera parte: Resulta que por razones vagas se me ocurrió hacerle una entrevista a Dios (o dios). Después de un trámite que resultó más complicado que sacar la credencial de elector pero más fácil que sacar los permisos para abrir una charcutería, me dieron una cita y esperé eternidades mi turno de dialogar con Él.
Para las dos personas que estaban esperando esta segunda parte: Dejen de mentarme la madre por favor, me dio jaqueca y me está sangrando la nariz.
Continuamos.


Pues sí, entré a al cuarto de entrevista, el cuarto tenía una decoración digamos, minimalista. No. Disculpen, creo que más bien me encontraba en el Vacío, por eso el cuarto se veía algo vacío. Estábamos Él, el Vacío y yo; también había una mesa de café con galletitas, pero no me atreví siquiera a tocarlas, cabe decir que Él tampoco me ofreció.
Ni un momento dudé si quién estaba frente a mí era el Verdadero, de inmediato se podía percibir todo el palpitar del universo en la habitación, toda la majestad de la vida presionaba mi pecho, la vida y la muerte se volvían irrelevantes, los segundos, los minutos, las horas, los años desaparecieron, simplemente desaparecieron; todo eso me hizo sudar un poco, así que me quité el saco y desanudé mi corbata, las manchas de sudor se notaban bajo mis axilas pero fingí que no pasaba nada.
Luego escuché su voz, una voz que sonaba a millones de generales gritándole a todo pulmón a un soldado raso para que se fajara la camisa; con esa voz me dijo amablemente - Hola, toma asiento por favor- por supuesto obedecí, después hubo un momento sin tiempo, pero aún así  muy largo, de silencio incómodo, debido principalmente a que lo único que hice después de sentarme fue tener la mirada perdida en el infinito y babear un poco. Cuando recobré la consciencia me preocupé mucho, apenas comenzaba la entrevista y ya la estaba arruinando, me dí cuenta que la única manera de salvarla era con uno de mis legendarios chascarrillos:


Su Humilde Servidor: Este...bueno...no se vaya a ofender, pero...es más bajito en persona, je-je-je (Moví las cejas en un patético intento de parecer simpático)

El Supremo Creador: ...

SHS: Esté...perdón por eso, me pongo un nervioso ¿sabe? Debería relajarme como usted, tan tranquilo, tan digno; luce bien, si me permite decirlo, de hecho, diría que luce divinamente... !Divinamente! ja-ja ¿Entiende? (Moví las cejas otro poco, luego traté de conquistarlo con mi mejor sonrisa de vendedor jeringas usadas)

Alfa y Omega: ...

SHS: ¿Usted es algo serio verdad? (Comencé a sudar frío, me dieron tics en el ojo) ¿O acaso es su primera entrevista y está nervioso? !Relájese! No es que sea el juicio final o algo así, ja-ja-ja, ¿Entiende? Juicio Final, porque usted es...

Tú Padre y Tú Madre:(Mirándome fijamente con su doscientos ojos vidriosos) Para de mamar por favor.

SHS: (Cagándome en los pantalones) Sí señor. Perdón señor.

Mr. Omnipotente: Bien, ahora, quiero que todo quede bien claro.(En ese momento me señalo con su tentáculo) Primero que nada: nada de preguntas personales, mi vida profesional es una cosa y mi vida privada es otro ¿ajá?

SHS: (Aún con los pantalones cagados) Sí.
 

Señorita Eternidad: En segundo lugar: No quiero que me preguntes nada relacionado con el sentido de la vida, nada de (con voz de niña malcriada) ¿de donde venimos? ¿a donde vamos? ¿quiénes somos? (Regresa a su voz habitual, la que afloja esfínteres) En cuanto preguntes eso o algo parecido, se acabó la entrevista, sin excusas.

SHS: Claro, claro (Taché todas las preguntas anotadas en mi libreta y luego di un suspiro que sonó como el llanto de mil filósofos)


El Mero Mero: Tercera y última:(Entrecerrando sus cuatrocientos ojos con cejas) Tú pinche pececito (Hizo un ademán despectivo con su ala de plumas de marmól color terracota) no está en el Cielo. ¿Entiendes?

SHS: Por supuesto. !Puff! Claro que entiendo, desde antes de llegar aquí lo sabía, no tengo ocho años (Contengo tres litros de lágrimas) Ejem...Primera pregunta...ehh...¿Me permite un momento? Con eso de que nada de preguntas sobre la vida, pues me dejó un poco desarmado, usted sabe ¿no?

Quién te mira mientras duermes: Claro que lo sé, yo lo sé todo ¿sabes?

SHS: Mmmm...¿cuanto tiempo tengo para hacer la entrevista?

Eric Clapton: Toda tú vida. Tú jodida vida, si me permites decirlo (revisa sus veinticinco uñas).

SHS: Mmmm...si, gracias. Ya tengo mi primera pregunta...

∞: Dispara. (En ese momento no me dí cuenta de que Él no estaba sentado, creó un asiento de anti-materia y acomodó sus millones de piernas peludas con dificultad) Detesto estos asientos ¿sabes?  Pero me dijeron que si quería mejorar de la espalda tenía que usarlos, ya sabes como son los médicos. (Tardó otro poco para colocar sus setecientas nalgas) Ahhhh, ya está, comienza por favor.

La verdad es que todavía no estaba preparado, pero con eso de que tenía toda mi vida para hacer la entrevista, mejor era empezar ya...

miércoles, 31 de marzo de 2010

UNA BUENA IDEA (Primera parte)

Una disculpa por la tardanza, ya tenía preparado un apasionado artículo sobre la reproducción de los Pepinos Marinos, pero eventos recientes provocaron un cambio en mi estado habitual de felicidad semi-consciente (también conocido como estar en la pendeja). Ahora lo que está de moda en mi cuerpo es una sensación incómoda, no diría que me siento desgraciado, pero diré que se dejan sentir las punzadas; bueno, punzadas no es la expresión correcta, más bien describiría mi estado como una mezcla entre no saber donde carajos se encuentra mi Mesías y tener un ojo de pescado especialmente grande y picante en el mero centro de la planta del pie, a eso súmenle un poco de empacho y ya tienen el cuadro completo. Debido a eso, en vez de pepinos marinos tendrán algo aún más interesante, que además se encuentra más en sintonía con la temporada, antes deberán saber que no fue fácil concebir la idea, primero tuve que tomar tres tazas de café bien cargado seguidas de un vaso con agua, para luego tomar otras tres tazas de café y orinar durante media hora, después me senté a esperar la inspiración, llegó al poco rato, pero inmediatamente se marcho, ofendida porque no me puse de pie cuando entró. Me resigne y mejor me puse a escribir ideas como imbécil, cosa que por alguna razón me salió muy bien, ya pasado un buen rato, cuando me dio el primer calambre en el meñique, me di cuenta que entre  todo lo tecleado sólo había dos buenas ideas; una era preparar más café, la otra era hacerle una entrevista a Dios (¿o se escribe dios?).
No hagan muecas, no cambien de página, aguanten un segundo que la pornografía no se va ir a ningún lado; huele a pendejada, ya lo sé. Sólo déjenme explicar.
Al principio también me pareció  una idiotez marca Forrest,  de hecho me lo dije: “Compita (así me digo yo), es una mamada tu idea, mejor toma más café”  Pero no dejé que mi ser me desanimara, estaba seguro que había que hacerlo, de hecho no tenía nada mejor que hacer porque eran las cuatro de la mañana, era eso o dormir un poco, pero con eso del café, pues ustedes ya saben.
El primer obstáculo fue ¿Cómo lo contacto? Ese tal Dios (¿o dios?) es muy escurridizo a pesar de ser tan grandote, tiene todo el universo para esconderse, tiene recursos y hay quién dice que puede ver todo y eso en el mejor de los casos; por otro lado puede que no exista para nada, y cualquier estudiante de periodismo les dirá que lo complicado que es entrevista a alguien que no existe, pero valía la pena intentarlo, como no.
Primero pensé en llegar a Él por la vía espiritual, pero hoy en día las vías espirituales cuestan mucho dinero; la opción de hacerlo aparecer con peyotazos parecía más razonable, pero no encontré ningún gurú ni chamán, ni brujo, ni siquiera un hippie, al parecer todos se fueron  a un congreso en Shangri-La o una cosa así, ni modo; parecía que mi última opción era irme a un cerro a meditar encuerado, ya me estaba quitando los pantalones cuando me llegó la revelación, como pasa en muchas vidas, la respuesta estuvo frente a mis ojos todo el tiempo: Google. No tuve que hacer más que googlear y sentirme con suerte.
La página a la que llegué era muy confusa, montones de spams llenaron mi pantalla, la mayoría en idiomas que no entiendo y en tipos de letra que no he visto en ninguna computadora, los pocos que lograba entender eran bastante agresivos, me amenazaban con condenación eterna, sufrimiento perpetuo y burós de crédito. Me abrí paso entre ellos sabrá dios como e hice click en CONTACTAR.
 No era muy complicado, resultó que para hablar con Él sólo tenía que llevar dos copias de una identificación oficial (credencial de elector, pasaporte, etc.), un comprobante de domicilio y mi alma (o bien el alma de otra persona con una carta-poder firmada por el dueño de la misma) pagar siete pesos de derechos de no se qué e ir  a la oficina más cercana a mi localidad, que en mi caso, es una ubicada a unas cuantas cuadras de Metro Pantitlán. Nada del otro mundo.
Me encaminé entonces con libreta en mano y pluma sobre la oreja a recorrer el trayecto en Metro, donde nada notable paso, salvo que me compré unas pastillas de menta que aún no salen a la venta.
Saliendo de la estación no fue difícil llegar, se me ocurrió que era una mano invisible la que me había guiado por buen camino, pero un hervor en la sangre me reveló que simplemente había seguido a una señorita de cabuz notable hasta con la puerta de pura casualidad, no le dí mucha importancia al asunto y me encogí de hombros, cosa notable porque yo nunca me encojo de hombros, normalmente digo "meh" o a veces "mah" o "bah" si me siento retro, esto lo digo para que se den cuenta de lo extraño que estaba siendo mi día; cuando entré me llevé otra sorpresa, sorpresa porque entre a un edificio muy común, están de acuerdo en que cuando uno va hacer una cita para hablar con un Caca Grande, pues se espera algo con más lujo, más místico al menos, pero no, todo se veía igual que cuando fui a tramitar mi licencia de manejo, incluso el gordo comiendose una torta en el mostrador parecía ser el mismo; me volví a encoger de hombros (orale) y le entregué mis documentos al gordo, qué me dió mi turno en una tira de papel manchada de chipotle. Fui a sentarme en el único asiento libre que había, entonce me di cuenta que no me encontraba en un lugar tan común, todos los que estaban sentados eran gente rara, por ejemplo, el que  se encontraba a mi izquierda era un señor con la piel color azul cielo, en ese momento estaba viendo muy feo a la señora de enfrente, que tenía la piel color azul marino; otro sujeto, sentado enfrente mió, tenía escamas en toda la cara; yo me porté muy discreto, recordé que siendo más joven, nunca me gustó que la gente viera mi cara llena de acné, supuse que con escamas la cosa sería mucho peor. Lo mejor era esperar mi turno, miré la tira y pegué un brinco que casi tira al cariazul de junto, el número que me tocaba era larguísimo, era tan largo que ni siquiera había terminado de leerlo cuando ya me habían pasado, tuve que ir a pedir otro, y me volvió a pasar lo mismo, asi que tuve que ir por otro, me pasó de nuevo, estuve así como por una eternidad hasta que me harté y, molesto, le dije al gordo del mostrador "¿Qué no pueden empezar desde cero?"  Me miró como si acabara de preguntarle  si el Golfo de México era una persona, me dijo con desgano "Tenemos primero que acabarnos esté rollo joven". No entendí un carajo. Me quedé pegado al escritorio incomodando al maldito gordo, hasta que me arrebato la tira de las manos y me dejó pasar.

Esto sigue, pero después.

miércoles, 17 de marzo de 2010

¿Qué hago aquí?

¿Porqué iniciar un Blog? a esta pregunta podría restregarle muchas respuestas mamucas, y no es que tenga algo en contra de lo mamuco o las mamuquerías, de hecho mucha gente vive de decir mamadas y no soy quién para juzgar su forma de ganarse el pan, además, todos en algún momento de nuestras vidas hemos hecho nuestras aportaciones al arte de mamasear, y lo seguiremos haciendo como humanos que somos, cuando nacemos mamamos y nos morimos por alguna mamada;  pero como hoy no quiero darle muchos giros a la reata  diré simplemente que hago esto porque me da la gana.
Confío en que los lectores, como la gente de sensibilidad que son, encontrarán esa respuesta satisfactoria; pero más que nada estoy seguro que en realidad mis razones les importan cuatro chingadas al vapor. Eso mero.
Me parece que este párrafo recién comenzado está que ni mandado hacer para una bonita declaración de principios...no, mejor no lo hago, verán, después de meditarlo por tres puntos suspensivos decidí que no es necesario aburrirlos con un resumen de mi personalidad (o de lo que creo es mi personalidad), ni tampoco tratar de apantallarlos con mi super-duper-rechingona propuesta novedosa que revolucionará el arte y, de paso, sus vidas. Ni madres. Me parece que la mejor manera de conocernos es yo posteando (¿se dice así no?) y ustedes leyendo. Después pueden ignorarme o mentarme la madre o mandarme propuestas indecorosas pero sabrosas, lo que crean más conveniente.
¿Cómo la ven? a mi me parce muy prometedor,  ya se que ustedes tienen mejores cosas que hacer, como merodear por Facebook o abrir una cuenta en Facebook, pero tengan en cuenta que podrían perderse del momento en que revele el sentido de la vida. Quedan advertidos.
Cambio y fuera.
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